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La comunidad Connect'Up, junto a los participantes Start y Youth de esta edición y la formadora Cristina Faustino (centro de pie).
Connect'UP 2026
La habilidades interpersonales y el 'networking' entran de lleno en la agenda formativa de Connect’Up
Cristina Faustino defiende menos urgencia comercial y mayor capacidad para generar confianza, referencias y vínculos útiles
Connect’Up 2026 continuó ayer con su programa formativo con la sesión 'Habilidades Relacionales y Networking', impartida por Cristina Faustino, coach empresarial. La actividad se celebró ayer en Can Tàpera y tuvo un carácter práctico. El trabajo se centró en la creación de una red profesional y en la capacidad de adaptar el discurso a distintos interlocutores.
La jornada forma parte de las formaciones abiertas incorporadas esta edición por Connect’Up. Estas actividades no están dirigidas exclusivamente a los proyectos de Start, Youth y Sprint, sino que permiten la participación de otros perfiles vinculados a la comunidad del programa.
Durante la sesión, Faustino trabajó con los asistentes distintos principios asociados al networking. Para explicar la diferencia entre buscar un resultado inmediato y construir relaciones a medio y largo plazo recurrió a la contraposición entre el «cazador» y el «recolector». «En un momento donde la tecnología tiene cada vez más peso, quienes destacan en habilidades relacionales cuentan con una ventaja competitiva. No solo es importante la parte técnica, sino saber moverse y adaptar el lenguaje a las personas que tienes delante», explicó.
La sesión abordó también el valor de las referencias dentro del ámbito profesional. «Se está descubriendo el potencial de las referencias dentro del sector del emprendimiento. Muchas veces hacer networking no es vender, sino conseguir que esa persona te referencie. Para eso hace falta credibilidad». Faustino señaló además la impaciencia como uno de los factores que pueden dificultar este tipo de relaciones. «La impaciencia a veces puede jugar en contra en estos entornos y hace que no se utilice bien la inteligencia».
Al valorar las habilidades relacionales de quienes emprenden, apuntó que: «Es muy dispar. Hay gente que lo tiene de forma innata. Los emprendedores suelen ser muy apasionados con sus ideas y una manera de transmitirlas es hacerlo con entusiasmo. Eso es una fortaleza, pero, unido a la impaciencia, puede convertirse también en una debilidad».

Asimismo, la formación incluyó contenidos relacionados con la escucha, la empatía, el seguimiento de los contactos, la generación de alianzas y el cumplimiento de compromisos. Faustino destacó además que una buena red puede aportar otros elementos al margen de las oportunidades comerciales. «Una buena red aporta seguridad, sensación de pertenencia, amplía la visión de muchas formas y hace que te sientas acompañado. También te da la posibilidad de utilizar la inteligencia colectiva». La coach empresarial situó las habilidades personales entre los factores que pueden influir en la evolución de un proyecto. «Diría que, como mínimo, un 50 %. Si no sabes transmitir tu idea, argumentarla y comunicarla con entusiasmo, vas mal. Muchos proyectos dependen también de la tenacidad».